El plasma rico en plaquetas y la fibrina rica en plaquetas comienzan igual: una pequeña extracción de su propia sangre, centrifugada en la consulta y utilizada en la misma visita. Lo que las diferencia es lo que ocurre dentro del tubo.
El PRP se extrae en un tubo con anticoagulante, se centrifuga a mayor fuerza y produce un concentrado líquido que libera sus factores de crecimiento con rapidez. La PRF se extrae en un tubo sin aditivos ni anticoagulante, se centrifuga a menor fuerza y coagula de forma natural en una matriz de fibrina. En estudios de laboratorio que midieron la liberación de factores de crecimiento durante diez días, el PRP liberó significativamente más en los primeros quince a sesenta minutos, y la PRF liberó más en total a lo largo de los diez días completos. Una es una señal más rápida. La otra es una señal más lenta que permanece en su sitio.
Ninguna es la versión superior. A veces se llama a la PRF de segunda generación, lo cual describe el método de preparación y no los resultados. Cuál corresponde a su tratamiento es una decisión clínica que depende de la zona a tratar y de lo que desea cambiar, y la toma la Dra. Frisch como parte de su protocolo.